¿Sabías que el virus del papiloma humano (VPH) es uno de los virus de transmisión sexual más comunes en el mundo? Se trata de un virus de ADN que pertenece a la familia Papillomaviridae y que, a diferencia de otros virus, no tiene una membrana externa (envoltura). Esto lo hace más resistente a condiciones ambientales y facilita su transmisión a través del contacto directo con la piel y las mucosas.
Se estima que hasta un 80% de la población tendrá contacto con el VPH en algún momento de su vida, y que más del 50% de las personas sexualmente activas lo contraerán al menos una vez. Aunque en la mayoría de los casos el virus desaparece por sí solo, en algunas personas puede persistir y causar problemas de salud.
Existen factores que pueden aumentar el riesgo de que la infección persista y provoque lesiones en el cuello uterino, entre ellos:
Factores de riesgo:
- Fumar tabaco
- Iniciar la vida sexual a una edad temprana
- Tener múltiples parejas sexuales o estar en contacto con parejas de alto riesgo
- Tener un sistema inmunológico debilitado, ya sea por enfermedades como el VIH o por el uso de ciertos medicamentos
Tipos de VPH
No todos los tipos de VPH tienen el mismo impacto en la salud. Se dividen en dos grandes grupos:
VPH de alto riesgo (oncogénico)
Son los tipos que pueden causar cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer.
- Los tipos 16 y 18 son responsables de hasta el 75 % de los casos de cáncer de cuello uterino
- Existen otros tipos de alto riesgo que explican el resto de los casos
VPH de bajo riesgo
No causan cáncer, pero pueden provocar lesiones benignas, como verrugas genitales o condilomas.
- Los más comunes son los tipos 6 y 11, responsables de la mayoría de las verrugas genitales
- Otros tipos de bajo riesgo incluyen el 40, 42, 43, 44, 53, 54, 61, 72, 73 y 81
Prevención del VPH
Vacunación contra el VPH
La vacunación es la herramienta más efectiva para prevenir la infección por los tipos más peligrosos de VPH y reducir el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino.
Actualmente existen tres tipos de vacunas:
- Vacuna bivalente (Cervarix): protege contra los tipos 16 y 18
- Vacuna tetravalente (Gardasil): protege contra los tipos 6, 11, 16 y 18
- Vacuna nonavalente (Gardasil 9): protege contra los mismos tipos que la tetravalente (6, 11, 16 y 18) y además contra los tipos 31, 33, 45, 52 y 58
¿Quién debe vacunarse?
- Niñas y niños entre 9 y 14 años, ya que la respuesta inmunológica es más fuerte a esta edad.
- Personas entre 15 y 26 años que no hayan recibido la vacuna anteriormente.
- Hombres y mujeres con sistemas inmunológicos debilitados o con alto riesgo de exposición.
No se recomienda la vacunación en mujeres embarazadas. Es importante tener en cuenta que la vacuna no trata infecciones existentes ni elimina lesiones ya causadas por el virus.
Detección temprana del cáncer de cuello uterino
Detectar el VPH y sus lesiones en etapas tempranas permite actuar a tiempo y evitar que progresen a un cáncer invasivo, para ello es importante que te realices chequeos médicos con frecuencia y pruebas de detección, como
- Citología cervical: analiza células del cuello uterino para detectar cambios anormales.
- Prueba de VPH: identifica la presencia de los tipos de VPH de alto riesgo mediante un análisis molecular
Frecuencia recomendada de las pruebas
- Entre 25 y 30 años: Citología cada tres años, si los resultados son normales
- Entre 30 y 65 años:
- Prueba de VPH cada cinco años, o citología y prueba de VPH combinadas (co-test) cada cinco años, o citología solo cada tres años
- Después de los 65 años: se puede suspender la toma de pruebas si los últimos 10 años han sido normales.
En mujeres inmunodeprimidas, como aquellas con VIH, se recomienda iniciar la citología desde los 21 años y realizar co-test a partir de los 30 años con mayor frecuencia.
Te recomendamos hacer un seguimiento cercano a tu salud, recuerda que si tienes dudas acerca de tus pruebas o resultados, ¡puedes comunicarte con nosotros!



