La tiroides es una glándula en forma de mariposa situada en la parte frontal del cuello, justo debajo de la laringe. Su peso promedio en un adulto ronda los 20 gramos. Aunque pequeña, cumple funciones cruciales al producir hormonas tiroideas, esenciales para regular diversas funciones del cuerpo humano como la temperatura, el metabolismo energético, el ritmo cardiaco y la memoria.
Existen diferentes trastornos tiroideos que, si no se tratan a tiempo, pueden acarrear una serie de complicaciones que comprometen gravemente la salud. En la actualidad, un análisis de sangre que mide los niveles de TSH (hormona estimulante de la tiroides) es clave para confirmar si existe una alteración como hipotiroidismo o hipertiroidismo.
Principales trastornos tiroideos
Hipotiroidismo: Ocurre cuando la glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas. Su causa más común es la tiroiditis de Hashimoto, un trastorno autoinmune. Otras causas pueden incluir tratamientos previos contra el hipertiroidismo, radioterapia, cirugía tiroidea y algunos medicamentos específicos.
Hipertiroidismo: Se caracteriza por un exceso en la producción de hormonas tiroideas. La causa más frecuente es la enfermedad de Graves, seguida del bocio multinodular tóxico y adenomas tiroideos.
Síntomas frecuentes del hipotiroidismo
Estos síntomas aparecen progresivamente y suelen pasar inadvertidos inicialmente. Suelen atribuirse erróneamente a estrés o malos hábitos alimenticios. Algunos de ellos incluyen:
- Fatiga persistente
- Aumento moderado de peso (principalmente por retención de líquidos)
- Problemas de memoria y concentración
- Piel seca, pálida y frágil
- Cabello quebradizo y caída del vello
- Uñas frágiles
- Disminución del ritmo cardiaco (bradicardia)
- Dolores musculares y rigidez
- Estreñimiento
- Problemas reproductivos (baja libido, infertilidad, disfunción eréctil)
Factores de riesgo
Algunas personas tienen mayor probabilidad de desarrollar hipotiroidismo debido a factores genéticos, especialmente si hay antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes como diabetes tipo 1, lupus, artritis reumatoide o celiaquía. Otros factores de riesgo incluyen la edad avanzada, embarazo, obesidad, dietas extremas en contenido de yodo y tratamientos médicos específicos.
Tratamiento
Una vez diagnosticado mediante análisis clínicos, el tratamiento principal del hipotiroidismo es el uso diario de levotiroxina, que compensa la hormona tiroidea que falta en el organismo.
Los objetivos del tratamiento son:
- Eliminar síntomas
- Normalizar niveles de TSH
- Evitar efectos secundarios por dosis excesivas, particularmente en adultos mayores
Luego de iniciar el tratamiento, se recomienda una evaluación inicial entre las 4 y 8 semanas, seguida de revisiones semestrales durante el primer año y controles anuales posteriormente.



