Biología molecular
La biología molecular ha cambiado la forma como diagnosticamos enfermedades, porque permitiendo detectar problemas de salud de manera más rápida y precisa. Gracias a técnicas como la PCR y la secuenciación genética, hoy es posible identificar infecciones como el VIH, hepatitis o SARS-CoV-2 con gran exactitud, incluso antes de que los síntomas aparezcan. Además, estas pruebas ayudan a monitorear la evolución de una enfermedad y a elegir el tratamiento más adecuado para cada paciente.
En el caso de enfermedades hereditarias y ciertos tipos de cáncer, la biología molecular permite analizar el ADN para detectar mutaciones y tomar decisiones personalizadas en la prevención y el tratamiento. También ha sido clave en oncología, ayudando a los médicos a conocer mejor el comportamiento de los tumores y a diseñar terapias más efectivas. Todo esto se traduce en diagnósticos más confiables, tratamientos más precisos y, en última instancia, una mejor calidad de vida para los pacientes.